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El microaspersor anti insectos Abrisa (Referencia: 3241) proporciona un caudal preciso de 70 litros por hora para una irrigación localizada óptima. Diseñado para arboricultura, horticultura y jardinería, combina eficazmente riego dirigido y protección natural contra insectos dañinos.
Perfecto para macizos de flores, arbustos y cultivos especializados, este microaspersor garantiza una distribución uniforme del agua creando un ambiente desfavorable para las plagas. Una solución profesional para optimizar sus rendimientos.
Microaspersor anti insectos Abrisa (Referencia: 3241) representa la innovación en materia de irrigación localizada y protección fitosanitaria. Con su caudal calibrado de 70 litros por hora, este equipo profesional responde a las exigencias más estrictas de la arboricultura moderna, la horticultura intensiva y la jardinería especializada. La marca Abrisa, reconocida por su experiencia en microirrigación, propone aquí una solución técnica que conjuga eficacia hídrica y lucha biológica contra las plagas.
Este microaspersor revoluciona el enfoque de la irrigación combinando dos funciones esenciales: el aporte hídrico preciso y la protección natural contra los insectos dañinos. En arboricultura, resulta indispensable para la irrigación de plantaciones jóvenes, huertos en formación y cultivos bajo invernadero. El caudal de 70L/h permite un riego gradual que favorece la penetración en profundidad sin escorrentía, optimizando así la absorción radicular.
En horticultura, este aspersor sobresale en la irrigación de cultivos sensibles como tomates, berenjenas, pimientos y cucurbitáceas. Su acción anti insectos crea un microclima desfavorable para pulgones, trips, moscas blancas y ácaros, reduciendo significativamente el recurso a tratamientos fitosanitarios. Para la jardinería ornamental, asegura un riego delicado de macizos de flores, rosales y arbustos ornamentales preservando su estética.
El diseño del microaspersor Abrisa integra una tecnología de pulverización fina que genera gotículas de tamaño óptimo para maximizar la eficacia del riego. El caudal constante de 70 litros por hora se obtiene gracias a un calibrado preciso del orificio de salida y un mecanismo de regulación interno que compensa las variaciones de presión de la red.
Los materiales constitutivos resisten perfectamente a los rayos UV, las variaciones térmicas y los productos químicos comúnmente utilizados en agricultura. La compatibilidad con sistemas de microirrigación estándar facilita su integración en instalaciones existentes. La rosca normalizada permite una conexión directa en tubos de polietileno de diámetro 4mm o vía racores especializados para otras configuraciones.
El efecto anti insectos resulta de la combinación de varios factores: la humedad ambiental elevada que perturba los ciclos de reproducción de las plagas, el movimiento del aire generado por la pulverización que desestabiliza a los insectos voladores, y la creación de una película hídrica sobre los follajes que limita la adherencia de huevos y larvas.
La instalación del microaspersor requiere una presión de servicio entre 1 y 3 bares para garantizar un funcionamiento óptimo. La conexión se efectúa directamente en la red de distribución vía una toma adaptada o un racor de compresión. La orientación del aspersor debe ajustarse según la configuración del terreno y la zona a cubrir, con un alcance efectivo de aproximadamente 1,5 a 2 metros de radio.
Para una eficacia máxima, conviene instalar los aspersores en tresbolillo con un espaciado de 3 a 4 metros según los cultivos. La programación del riego debe tener en cuenta las necesidades hídricas específicas de cada cultivo y las condiciones climáticas. Los períodos de riego cortos y frecuentes (15 a 30 minutos varias veces al día) optimizan el efecto anti insectos manteniendo un aporte hídrico regular.
El mantenimiento se limita a una limpieza periódica del orificio de salida para evitar obstrucciones causadas por partículas en suspensión o depósitos calcáreos. Un enjuague mensual de la red con una solución antical suave previene la acumulación de residuos y mantiene el rendimiento del caudal.
La eficacia del microaspersor anti insectos se multiplica cuando se integra en una estrategia de lucha integrada. Asócielo con trampas cromáticas y la introducción de auxiliares de cultivo para una protección máxima. La combinación con un programador de riego permite automatizar los ciclos y optimizar el efecto repulsivo creando períodos de humedad dirigidos.
Para cultivos sensibles a enfermedades criptogámicas, alterne los períodos de aspersión con fases de secado para evitar el estancamiento de humedad. En período de fuerte calor, accione el riego al final de la tarde para beneficiarse del efecto refrescante limitando la evaporación. Complete su instalación con filtros de malla para preservar la longevidad de los aspersores y reguladores de presión para estandarizar los caudales en todo el sistema.
Truco de profesional: instale micromanómetros en puntos estratégicos para vigilar las presiones y detectar rápidamente disfuncionamientos. En cultivo biológico, el aspersor se convierte en un activo mayor para reducir la presión parasitaria sin recurso a pesticidas sintéticos.
| Detalles | Especificaciones |
|---|---|
| Referencia | 3241 |
| Marca | Abrisa |
| Caudal nominal | 70 litros/hora |
| Presión de servicio | 1 a 3 bares |
| Alcance de aspersión | 1,5 a 2 metros de radio |
| Conexión | Tubo PE 4mm o racor adaptado |
| Material | Plástico resistente a UV |
| Aplicaciones | Arboricultura, horticultura, jardinería |
| Función especial | Anti insectos natural |
| Espaciado recomendado | 3 a 4 metros |
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